El certamen que organiza la Asociación Arrabal-AID abre convocatoria hasta el 5 de julio y volverá a convertir a las personas privadas de libertad en el jurado final del festival
La Asociación Arrabal-AID ha lanzado una nueva edición de Alhaurín en Corto, un festival de cortometrajes que celebrará su fase final el próximo 1 de octubre de 2026 en el Centro Penitenciario de Alhaurín de la Torre. La convocatoria permanecerá abierta hasta el 5 de julio y ya puede consultarse toda la información e inscripciones en alhaurinencorto.asociacionarrabal.org.
El festival alcanza este año su XVIII edición consolidándose como una propuesta cultural y social única en España: es el único festival de cortometrajes que se celebra dentro de un centro penitenciario con la asistencia presencial de directores, directoras y equipos finalistas, que comparten la experiencia junto a las personas internas del centro.
Tras una primera selección técnica realizada por profesionales vinculados a Arrabal-AID, serán las propias personas privadas de libertad quienes visionarán las obras finalistas y elegirán el cortometraje ganador mediante votación anónima el 1 de octubre en el Centro Penitenciario de Alhaurín de la Torre.
La temática de los cortometrajes es libre y podrán participar directores y directoras residentes en España con obras realizadas a partir del 1 de enero de 2023. Los trabajos deberán tener una duración máxima de 15 minutos y presentarse en formato digital. Además, el cortometraje ganador recibirá un trofeo creado por las propias internas del festival y un premio valorado en 1.000 euros destinado a la compra de material audiovisual para seguir impulsando nuevos proyectos cinematográficos.
La edición anterior estuvo marcada por la emoción tras la victoria de Perla, del director malagueño Ignacio Nacho. Tras recoger el premio, el cineasta aseguró que había sido “el premio más emotivo, honesto y salvaje” de su vida, destacando el impacto humano de proyectar cine dentro de prisión y compartir la experiencia con las personas internas.
Además, las personas finalistas seleccionadas tendrán la oportunidad de asistir presencialmente a la jornada final dentro del centro penitenciario y compartir una experiencia cinematográfica y social diferente, donde el cine se convierte en herramienta de encuentro, reflexión y participación.










