comunicado de la asociación arrabal-aid
Desde la Asociación Arrabal-AID expresamos nuestro profundo dolor ante la crisis humanitaria ocurrida en la frontera de Ceuta y trasladamos nuestras condolencias a las familias y personas allegadas de quienes han perdido la vida.
A fecha de 3 de agosto de 2026, el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta cifra en 88 las personas fallecidas localizadas en las inmediaciones de la frontera del Tarajal, mientras que la Delegación del Gobierno mantiene su balance en 72. A ellas se suman otras 11 personas fallecidas en territorio marroquí, según ha confirmado el Ministerio del Interior de Marruecos. El recuento más amplio comunicado por las autoridades asciende, por tanto, a 99 víctimas mortales a ambos lados de la frontera, aunque las cifras continúan siendo provisionales y todavía no existe un balance unificado entre las administraciones españolas.
Ante esta situación, reclamamos una respuesta coordinada que sitúe en el centro la protección de la vida y el respeto a los derechos humanos. Es imprescindible garantizar una atención humanitaria adecuada, la identificación digna de las víctimas, la protección de niños, niñas y adolescentes, tanto de quienes viajan con sus familias como de quienes llegan solos. Esto implica asegurar su correcta identificación, ofrecerles alojamiento seguro, atención sanitaria y psicológica, evitar separaciones familiares injustificadas y garantizar el acompañamiento de profesionales especializados.
Es imprescindible reforzar la cooperación internacional para combatir las redes de trata y tráfico de personas y las organizaciones criminales que se aprovechan de la vulnerabilidad de quienes migran. Esta respuesta debe dirigirse contra quienes obtienen beneficios poniendo vidas en peligro, sin criminalizar a las propias víctimas. Al mismo tiempo, apelamos a la responsabilidad de las instituciones, los medios de comunicación y la sociedad en su conjunto para frenar los discursos de odio, el racismo y la desinformación, que alimentan la división y deshumanizan a las personas migrantes.
También queremos reconocer la preocupación, la incertidumbre y el impacto emocional que esta situación está generando entre la población de Ceuta, así como el esfuerzo de quienes están prestando atención sanitaria, humanitaria y de emergencia. En momentos como este, resulta especialmente necesario reforzar la convivencia, la empatía y la solidaridad, evitando que el miedo o la desinformación se traduzcan en rechazo hacia las personas migrantes.
Ante una tragedia de esta magnitud, corresponde actuar con responsabilidad, respeto y prudencia, evitando utilizar el sufrimiento de las personas migrantes con fines políticos, mediáticos o partidistas.
Más información a través del comunicado de la Federación Sur Acoge.
