La cinta del cordobés Álvaro León recibió el Premio del Público en una edición que reunió a cerca de 140 personas internas y celebró los 18 años de trayectoria del festival en el Centro Penitenciario de Alhaurín de la Torre
El cortometraje ¿Qué comen los dragones?, de Álvaro León, se alzó este 1 de octubre con el Premio del Público de la XVIII edición de Alhaurín en Corto, celebrada en el Centro Penitenciario de Alhaurín de la Torre en el marco de las fiestas de la Merced, patrona de Instituciones Penitenciarias. Cerca de 140 personas internas participaron en una jornada que volvió a convertir el cine en un espacio de encuentro, participación y conexión con el exterior a través de los cortometrajes más relevantes del panorama nacional. Esta edición, presentada por el malagueño Pablo Pole, ha sido especialmente significativa para Asociación Arrabal-AID por el nivel de las obras seleccionadas y por la presencia en el centro de sus responsables, llegados desde distintos puntos de España.
La selección de esta XVIII edición estuvo formada por seis cortometrajes: El Revisor, de Jandro; En juego, la vida, de Yolanda Puga; Inquilinos, de Adrián Ordóñez; La garita, de Daniel Arias; ¿Qué comen los dragones?, de Álvaro León; y Una vocal, de Polo Menárguez. Todos ellos estuvieron representados presencialmente durante la jornada, lo que permitió que el público pudiera conocer de primera mano las historias, procesos creativos y curiosidades detrás de las producciones. Tras las proyecciones, las propias personas internas fueron las encargadas de elegir el cortometraje ganador mediante votación anónima, aunque antes de conocer el resultado, se celebró un coloquio abierto con los cineastas.
Finalmente, el Premio del Público recayó en ¿Qué comen los dragones?, una historia de Álvaro León que nace de un recuerdo familiar y recupera una vivencia de su abuelo durante la Guerra Civil: Cuando era pequeño, su padre le contaba que en una cueva cercana a su pueblo vivía un dragón. Detrás de aquella historia infantil se escondía, en realidad, la presencia de un familiar que permanecía refugiado durante la Guerra Civil para evitar ser encontrado. “Estoy súper contento de que el público nos haya dado el premio. No nos lo esperábamos, sobre todo teniendo compañeros de competición que admiro y con un nivel tan alto. Que haya conectado mi corto con el público me tiene todavía emocionado y sorprendido”, expresó Álvaro León tras conocer el resultado.

Paula Coronado, integrante del equipo del cortometraje ganador, destacó también el valor especial de este reconocimiento: “El Premio del Público siempre es muy especial y esto es de lo más importante cuando hacemos un corto: conseguir conectar con las personas que lo están viendo”. El galardón fue entregado por Noemí, una de las personas internas del centro, y mantiene además uno de los elementos más singulares de Alhaurín en Corto: una estatuilla con forma de cámara cinematográfica elaborada en hierro por las propias personas internas en los talleres del centro penitenciario. El premio incluye también una dotación de 1.000 euros destinada a la adquisición de material audiovisual.












Un festival que alcanza la mayoría de edad
La XVIII edición ha tenido un significado especialmente simbólico para Asociación Arrabal-AID: Alhaurín en Corto cumple 18 años acercando el cine al Centro Penitenciario de Alhaurín de la Torre y creciendo edición tras edición tanto en participación como en la calidad y diversidad de las producciones seleccionadas.
Durante la jornada, las cerca de 140 personas internas asistentes siguieron las proyecciones con una actitud especialmente atenta y participativa. El posterior encuentro con los equipos convirtió la sesión en un espacio de conversación directa entre quienes crean las historias y quienes las reciben desde el otro lado de la pantalla.
Para Asociación Arrabal-AID, precisamente ese intercambio es una de las razones que explican la continuidad de la iniciativa después de casi dos décadas. El presidente de la entidad, Julio García, recordó durante su intervención que Alhaurín en Corto forma parte del compromiso de Arrabal por acercar la cultura al centro penitenciario, más allá del trabajo que desarrolla durante todo el año en materia de formación, empleo y reinserción sociolaboral. “Queremos que nuestro compromiso con las personas internas vaya más allá de la formación y el empleo. La cultura también forma parte de ese proceso y este festival nos permite generar cada año un espacio diferente de convivencia, participación y conexión con el exterior”, señaló García.
La apertura contó también con la intervención del director del Centro Penitenciario de Alhaurín de la Torre, Jaime Lozano, quien articuló su discurso a través de referencias y conocidas frases de la historia del cine, en sintonía con el espíritu de una jornada plenamente cinematográfica.
Alhaurín en Corto está organizado por Asociación Arrabal-AID y cuenta con la colaboración de Instituciones Penitenciarias y del Centro Penitenciario de Alhaurín de la Torre, cuya implicación resulta fundamental para hacer posible cada edición. El festival se mantiene además gracias al compromiso de la entidad organizadora, que continúa impulsando la iniciativa sin disponer de una línea específica de financiación para su desarrollo.
Dieciocho años después de su nacimiento, Alhaurín en Corto continúa creciendo dentro del Centro Penitenciario de Alhaurín de la Torre. Una cita que, edición tras edición, permite romper durante unas horas con la rutina cotidiana, acercar nuevas historias a las personas internas y demostrar el valor de la cultura como espacio de encuentro, participación y conexión con el exterior.

